PERFIL DEPORTIVO
Después
de dejar la práctica como jugador
de baloncesto en las categorias inferiores del Licor 43,
ingresó en el año 1988 en el Club
Bàsquet Santa Coloma en calidad de
entrenador de equipos
de baloncesto base de la entidad. A partir de aquí
inició su formación como entrenador y fue
transmitiendo su ilusión a la
hora de formar jugadores, pero ante todo
mejores personas.
En el año 1990 se hizo cargo de la dirección
técnica de todo el club, que estaba
compuesto por las categorías Pre-Mini, Mini, Pre-Infantil
y Cadete. Cargo que fue alternando con la enseñanza
técnica del equipo Cadete del C.B. Gramenet.
Durante
los años 1988 y 1996 realizó los estudios
de monitor/entrenador de baloncesto y
entrenador nacional, obteniendo dichos títulos
con excelente calificación.
En
los últimos años, colaboró con la
Federación Catalana
de Basquetbol en calidad de entrenador
de diferentes selecciones catalanas.
Además de participar de forma activa en los diferentes
campus de verano organizados por la Federación,
tanto en condición de monitor,
como finalmente asumiendo el cargo
de director.
Fue el máximo responsable
deportivo en la consecución de
la actual estructura del club, compuesta desde la Escuela
de bàsquet hasta la categoría Senior.
Uno de sus retos y mayores sueños
se vio cumplido en la temporada 97-98 al conseguir cerrar
toda la estructura del Club, desde Pre-Mini a Senior,
y poder ver en ella trabajar a todo su equipo
técnico, en el que tanto confiaba.
Este hecho lo enorgulleció
e hizo sentir al resto de la entidad satisfecha del logro
alcanzado con su trabajo.
PERFIL
HUMANO
Destacaba por encima de todo su calidad
humana, así como la gran capacidad
de conectar con niños
y jóvenes, siendo para éstos
un ejemplo a seguir. Sobresalía
su enorme capacidad de trabajo, ya que, además
de ejercer su trabajo profesional, tenía tiempo
para llevar la coordinación del
C.B. Santa Coloma, colaborar con la Federación
Catalana de Basquetbol y con todas aquellas entidades
que, a menudo, solicitaban su presencia.
Tenía una especial psicología
para transmitir a los jugadores y técnicos el ánimo
de congeniar el trabajo con la diversión,
logrando así un ambiente excelente
en el club.
En conclusión, todos lo podemos definir como el
mejor amigo de sus amigos.
Sirva la presente dedicatoria
como testimonio del sentimiento que nos
produjo la pérdida de nuestro "amigo"
Juan A. Del Moral:
"
Muchas veces la vida
se nos antoja extremadamente corta.
Máxime cuando esa vida es consumida intensamente.
Con sus muchos momentos
felices y también con algunos difíciles.
Pero cuando se producen casos como el de nuestro amigo
Juan es cuando sufrimos el lado injusto
de nuestra existencia.
Probablemente
nos falta la suficiente fe
como para entender que si hubiese un todopoderoso ser
y justo, no permitiría que ocurriesen estas desgracias.
Porque no es justo que un joven
con veintipocos años se vea privado de este bien
tan preciado como es la vida.
Por los muchos momentos agradables
que pasamos con él y por las situaciones difíciles
que supo compartir con todos nosotros, se hizo acreedor
del gran cariño
que le profesábamos dentro y fuera de este club.
Disfrutaba
con los más pequeños. Se divertía
con los más grandes y en cada uno de ellos, fue
dejando la semilla de la amistad, el
compañerismo
y la responsabilidad.
La virtud que tienen los sentimientos,
es que afloran sin que medie, a veces, palabra.
La celebración un año más del
Memorial Juan A. Del Moral, es producto del sentimiento
de cada uno de los componentes de este club, así
como, de todas aquellas personas que en algún momento
tuvimos el privilegio
de sentirnos su amigo.
"Te llevamos en el corazón"